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lunes, 17 de marzo de 2014


Seguridad Privada | Nunca tuvieron las empresas el mango de la sartén más bien cogido que ahora | Sobre la responsabilidad de nuestros actos


Diego Roldán Guerrero.
Secretario de Organización FES.UGT. MÁLAGA


La responsabilidad es un valor que está en la conciencia de la persona, que le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos, siempre en el plano de lo moral. (Fuente Wikipedia).

Recientemente se ha llevado a cabo la firma del Convenio  Colectivo de Empresas de Seguridad Estatal. Este convenio en un corto  periodo  de tiempo se ha visto afectado por continuos cambios en sus articulados motivados por las exigencias de la  patronal y fundamentado en el progresivo deterioro del tejido productivo del país. Todos sabemos o intuimos que el juego, si se permite esta palabra, en la negociación colectiva es a dos bandas, Patronal y Trabajadores, pero si hacemos un análisis más profundo del él veremos que en realidad los elementos que intervienen en dicho juego son más, y más complejos.

 Las grandes empresas están participadas de unas figuras que se llaman accionistas , los cuales esperan resultados de sus inversiones, los propios clientes, pequeños o grandes que se sienten afectados por las decisiones que se toman en toda negociación colectiva,  esperan en todas ellas, una disminución del gasto en seguridad.

Los distintos cambios legislativos en materia laboral hace que en determinados momentos se tenga que retomar una negociación colectiva  pues estos cambios al ser sobrevenidos, a veces,  en plena negociación o  una vez cerrada ésta, obliga a retomar lo pactado. Éste  es, el elemento que nos faltaba, el factor legislativo del gobierno.

 Es el gobierno, quien en este periodo de crisis ha entrado a tener un papel muy activo legislando sobre conceptos que afectan tanto a las empresas como, evidentemente, a los trabajadores y que viene a repercutir negativamente en la paz social que ha de regir  el inicio de cualquier negociación colectiva. Por lo tanto y ante tantos elementos interesados en cualquier negociación colectiva entre empresas y trabajadores podemos sospechar lo difícil que es  la firma de un convenio, máxime en un escenario como el que respiramos en la actualidad. Es imposible pretender firmar algo que satisfaga por unanimidad a todos los factores que intervienen.

Volviendo al concepto de la  responsabilidad, es esto lo que precisamente se les exige a cada uno de los participantes  en las negociaciones colectivas, en todos los ámbitos: sensatez, raciocinio y buen juicio en todas sus decisiones y razonamientos. Dice una de las expresiones de la definición de responsabilidad más arriba expuesta, que se ha de valorar las consecuencias de sus actos. Efectivamente, todo acto tiene una consecuencia. Hay consecuencias que pueden ser enmendadas posteriormente y otras que permanecen durante un periodo largo de tiempo haciendo daño al colectivo mientras tanto se llega a una solución.

Tomar una decisión cuando formas parte de una negociación es sumamente compleja y precisa de una gran capacidad de juicio y ponderación por parte de todos.

Toda decisión que toma un representante de los trabajadores en una negociación, tiene consecuencias  y estas consecuencias deben ser evaluadas por ellosEfecto sobre la familia, seguridad jurídica en el empleo o estabilidad, Artº 14, sobre la subrogación, las vacaciones, efectos en  las condiciones de trabajo, etc. En definitiva una armonía familiar que los que somos viejos en el sector sabemos que hemos de disfrutar porque un trabajador/ra no es solo eso, es tanto el sustento económico de la familia como el emocional.

Supongo, que para aquellos que forman parte en una negociación, les sería más fácil pedir unas condiciones económicas cerradas e innegociables sin evaluar las consecuencias actuales de la economía y del poder tan preponderante de las empresas. Es este, el poder económico de las empresas junto a la situación de crisis y la falta de motivación del colectivoel que influye en una decisión razonable a la hora de llevar a cabo la resolución de un Convenio o negociación.

Analizados los tres ejes importantes en toda negociación solo queda aplicar la RAZÓN, y buscar de lo malo; lo menos malo. No vale llevar a todo un colectivo al suicidio donde las empresas, avaladas por la legislación actual laboral, tienen las de ganar, y sin la legislación, también, si analizamos las características del sector. Nunca tuvieron las empresas el mango de la sartén más bien cogido que ahora.

La Reforma Laboral llevada a cabo por el  gobierno, facilita como se ha podido comprobar con las amenazas de ERES y descuelgues, el saneamiento de todas las empresas que así lo decidan sean los trabajadores fijos o no, con la antigüedad que queramos. Han creado la herramienta perfecta, la cual, es una definición de crisis económica y la forma de atajarla que podrá ser utilizada por las empresas que crean que se encuentran en una situación similar a la definida en el texto legal o que simplemente sospechen que pudieran encontrarse. De todo esto y por mi experiencia se dan cuenta los trabajadores cuando se encuentran con los despidos y en las puertas de los Juzgados.

Estoy completamente seguro de que los firmantes del actual convenio colectivo no están a gusto con la resolución del mismo, pero por otra parte estoy convencido de que han aplicado todo lo anteriormente expuesto sobre la razón y la equidad, entendiendo que han llevado a cabo un concienzudo análisis de la situación económica, laboral legal y las características peculiares del conjunto del sector.

Acudid e informaros de todos los pormenores de la negociación a vuestros sindicatos y cread vuestra propia opinión. Vendrán, esperamos, mejores momentos donde hacer las cosas de otra manera pero ahora, el escenario es éste.

sábado, 1 de marzo de 2014


OPINION | TAL Y COMO YO LO VEO


Compañeras y compañeros, como todos ya sabréis, tras unos meses de incertidumbre, el pasado veintiuno de febrero UGT y USO, llegaron a un acuerdo, en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje -SIMA-, con las patronales del sector. En el acuerdo éstas se comprometen a salvar el convenio colectivo retirando los ERES y descuelgues que habían comunicado a cambio de la congelación salarial, en principio, para la vigencia del convenio.
En otras ocasiones he utilizado este espacio para exponer mi opinión en relación con lo que está pasando en el sector, ésta no ha variado pese a que UGT ha decidido algo diferente de lo que yo pienso que, básicamente, consiste en la idea de que las empresas del sector tienen un problema de competencia desleal entre ellas por la que algunas tiran los precios lo que, junto con la crisis económica que estamos viendo, hace que el sector entre en una espiral en la que las empresas optan por la vía fácil de devaluar nuestros salarios para seguir manteniendo sus márgenes de beneficios. Estoy convencido de que esta situación va a seguir deteriorando gravemente nuestros sueldos y condiciones laborales y pienso que la única solución viable para nosotros es hacer cumplir el convenio y las leyes laborales vigentes a las empresas incumplidoras.
En UGT, por medio de nuestros procedimientos estatutarios, hemos mantenido ese debate, primero en los plenos sectoriales regionales y después en el órgano encargado de tomar la decisión sobre este tema: el pleno sectorial estatal. Ha ganado la postura que considera que el mal menor, el mantenimiento de los puestos de trabajo y el convenio, frente al órdago de las empresas, que podía suponer una merma importante en ambos asuntos, era, de momento, la mejor estrategia a seguir en defensa de nuestros intereses. Cierto es que, a diferencia de otras votaciones que afectaban al convenio de seguridad y que también suponían una congelación salarial, verbi gratia la del año pasado en la que el sí ganó por un margen mucho mayor -48 a 2-, si no recuerdo mal, en esta ocasión el margen se ha reducido notablemente 30 a 18. Esto me hace pensar, siguiendo la tesis anterior, que esto no ha acabado y que la estrategia que debemos seguir en nuestra organización es la de reforzarnos y trabajar más duro, si cabe, para que en la próxima ocasión en la que se nos pida, no ya la congelación salarial, sino incluso la bajada del salario, tengamos la fuerza suficiente para doblegar las intenciones saqueadoras de las patronales del sector.
Con esa mentalidad hemos trabajado siempre en la Sección Sindical de Prosegur en Madrid, cuando os hemos defendido ante la empresa, cuando os informamos y explicamos puntual y cabalmente todo lo que os afecta en vuestro trabajo y también cuando hemos plantado cara, con toda la firmeza que nuestras fuerzas nos han permitido, donde ha sido preciso y en las ocasiones en que ha sido necesario. Nuestra manera de pensar y trabajar, frente a otras, garantiza la toma democrática  y reflexiva de decisiones y la sensatez en nuestros planteamientos a la hora de defender los derechos de los trabajadores.
Si en esta ocasión hemos considerado que es preferible replegarnos y conservar lo poco que tenemos en pos del bien común de todo el sector, deberemos trabajar duro para que en la próxima ocasión, no lejana, seamos más y más fuertes los convencidos de que debemos librar una batalla por nuestro trabajo, que, de conseguir lo aquí planteado, sin duda ganaremos.

lunes, 17 de febrero de 2014


¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN EL SECTOR DE LA SEGURIDAD PRIVADA?


Algunos, los más benévolos, pensarán que vuelvo a dar la lata con el tema del convenio de seguridad privada, otros seguramente pensarán, además, que este tipo de opiniones no hacen otra cosa sino entorpecer las negociaciones que se están llevando a cabo. Con la doble intención de modificar estas opiniones y ayudar a los compañeros que están peleando duro en la negociación sobre la renegociación del convenio escribo éstas líneas.  
Hemos conocido, en estos días, que la empresa Seguridad Integral Canaria ha sido acusada por la Agencia Tributaria de un posible delito de fraude a la hacienda pública por declarar como dietas lo que en realidad deberían ser conceptos salariales de sus trabajadores. El truco, según cuentan, es sencillo, se declara como dietas lo que en realidad son remuneraciones por horas extra y así no se paga a hacienda ni a la seguridad social. Parece ser que el fraude puede llegar a los dos millones y medio de euros aproximadamente. Numerosas empresas del sector han utilizado y, seguramente utilizan, estas técnicas de ingeniería financiera. Todos en el sector recordamos, por ejemplo, prácticas como las de Esabe y, en este caso, recordamos las consecuencias que ha tenido para los trabajadores.
Como digo estas innovadoras técnicas han sido y, todo parece indicarlo así, son moneda común en el sector de la seguridad privada y suponen una ventaja competitiva frente a las empresas, no tan innovadoras, que respetan la ley. El razonamiento es sencillo, lo que estas empresas se ahorran de tributar repercute en sus cuentas de resultados y su financiación, consecuentemente, esto les permite competir con precios más bajos en el mercado de la seguridad. Las empresas que cumplen no obtienen o pierden los servicios que antes tenían en favor de estos linces de los negocios. Pero no todo son beneficios para estos sufridos empresarios, a veces, parte de sus beneficios tienen que reinvertirse en su peculiar I+D+I en forma de sobre, pues no hay otra forma de entender el hecho indubitable de que, pese a estar en el punto de mira de jueces, fiscales y agencias gubernamentales, sigan consiguiendo contratos, por ejemplo, de las administraciones públicas, sino es el caso de que incluso se conceden indultos a quienes las lideran.
Los trabajadores perdemos siempre, no sólo como colectivo porque estas cantidades que engrosan los beneficios de estos magos de las finanzas se detraen de los ingresos públicos con los que se financian nuestras pensiones -el único plan que nosotros nos podemos permitir-, nuestra sanidad, nuestra educación y tantas otras cosas, sino individualmente, porque tarde o temprano salta la liebre y nos quedamos, como en el caso de Esabe sin cobrar lo que se nos adeuda o simplemente porque las empresas de esta particular escuela de negocios, deciden que es más rentable, en general incumplir cuantas normas laborales se les pongan en medio. Además llega un momento del ciclo económico de este sector como el actual en el que parece que la única forma de que el resto de empresas, que mal que bien cumple, siga obteniendo sus beneficios irrenunciables, sea devaluando los salarios y condiciones de los trabajadores antes que incorporando valor añadido al producto que venden, algo que siempre requiere inversión y trabajo.
De esta manera, nos encontramos en un escenario en el que, ante una crisis como la que vivimos, las cosas se recrudecen mucho más a causa de estas prácticas y las patronales del sector, que poco han hecho en los años de bonanza por expulsar del mercado de libre competencia a aquellos que han demostrado que no existe esa libre competencia, no tienen otra brillante idea que la de, ayudados por su gobierno afín, empobrecer a los trabajadores devaluando sus salarios y condiciones de trabajo.
Por todo ello, pido a los compañeros de la mesa negociadora del convenio que tengan presente esta situación y piensen que lo que en realidad pretenden estos empresarios, los innovadores por espabilados y los, llamémosles así, tradicionales por pusilánimes no es otra cosa que seguir ganando dinero a costa de lo que sea y que, si les dejamos que lo hagan, sin luchar, a costa de nuestro trabajo, les estaremos solucionando su problema de competencia desleal al coste del pan de nuestros hijos y seremos, por lo tanto, igual que ellos, o espabilados o, en el mejor de los casos, pusilánimes.

domingo, 9 de febrero de 2014


GRACIAS GRACIAS GRACIAS



Sirva este post para agradecer vuestra asistencia en la concentración del día 7 en APROSER en contra de la estrategia de " fraude de ley " de las empresas integradas en esta organización patronal de iniciar descuelgues en todas la empresas del sector y además, como premio, en Prosegur despido colectivo y modificación de las condiciones de trabajo.
Especialmente a aquellos que me consta hicisteis un esfuerzo importante porque fuiste salientes de noche y , otros, cambiantes el turno para pode asistir.
También mi agradecimiento a todos aquellos que aun no pudiendo venir, me manifestasteis vuestro apoyo y solidaridad.
Alli estuvimos más de 1.200 compañeros reivindicando en la calle nuestros derechos y el mantenimiento de un salario digno.
En Securitas ya se ha procedido a la primera reunión  (el acta lo podéis descargar aquí) y también han solicitado el descuelgue del convenio estatal en estos últimos días SEGURISA Y CASESA.
Supuestamente esta semana debe reunirse la comisión negociadora en Prosegur en la que UGT estamos representados con cuatro miembros de los 13 que forma el banco social.

Hemos solicitado al Comite de Empresa de Prosegur que se reuna, con la mayor brevedad posible, para iniciar las movilizaciones en contra de esta brutal e injusta medida tomada por aquellos que, no hace mucho tiempo, nos decían que erramos "EL MOTOR DE LA COMPAÑIA". Creemos que nos reuniremos, a mas tardar, el miércoles de esta misma semana
En el momento que tengamos mas datos, os iremos informando.

sábado, 8 de febrero de 2014


Ejemplo de un descuelgue de convenio | Así te puedes ver tu si no te mueves


NOTA ACLARATORIA PARA CORAZONES MUY SENSIBLES.- Lo que en este post se explica a continuacion es un acuerdo que firmo el Comite de Empresa y la direccion de la empresa de Seguridad Integral Canaria en el  año 2012 y que posteriormente fue anulado por la Comision consultiva de Convenios. Pero relajaros y es posible, no solo en SIC, que asi sean vuestras nuevas condiciones laborales. A lo mejor viendo como puede ser tus proximas nominas, te conciencias y luchas. Es duro, lo se, pero mas duro va ha ser lamentarse despues.

A continuación os dejamos un ejemplo de descuelgue del convenio colectivo nacional de empresas de seguridad en SEGURIDAD INTEGRAL CANARIA.
Este ejemplo va dedicado a todos aquellos trabajadores y trabajadoras del sector de seguridad privada, que pudiendo, no vinieron a apoyar la concentración frente a APROSER el pasado día 7. Las personas que integran los Comités de Empresa que firman acuerdos como el que a continuación detallamos, son culpables, como lo son todos aquellos que les votan en las elecciones. Un voto que a simple vista parece inocuo, con el paso del tiempo puede ser el veneno que acaba contigo y tu familia.
Volverán a culpar al empedrado, a los sindicatos, al salario y a Jorge Javier Vazquez, pero no saldrán a la calle a defenderse, para eso, piensan, ya están otros
Acuerdo del Comité de Empresa y Seguridad Integral Canaria, donde los derechos salariales de los trabajadores, saltan por los aires. Aberraciones como por ejemplo:
  • Reducciones del salario base en 150 euros.
  • Aumento de la Jornada mensual a 184 horas.
  • Precio de horas extras: 6 € .
  • Eliminación de la mejora de convenio en los casos de Incapacidad Transitoria.
  • Eliminación radical de los pluses de festivos, nocturnidad,noche buena/vieja.
  • Eliminación radical de  los pluses de transporte y vestuario en los meses de de vacaciones.
Con condiciones como estas ni que decir tiene que las cosas se ponen feas, si encima hay un Comité de Empresa que aprueba esas condiciones, Dios nos pille confesados. 






La Patronal empieza a divulgar mentiras para desanimar a los vigilantes que comienzan a movilizarse


Aviso a todos los trabajadores de la seguridad privada. Hay por ahí circulando un audio de uno que cuenta la asamblea del día cuatro. Yo estuve allí y os garantizo con mi palabra que prácticamente nada de lo que en él se oye es cierto.
Dice que Segur Ibérica ha firmado con CCOO y UGT un convenio propio peor que el estatal. Mentira, lo han firmado miembros del comité de empresa en EAS por el CSIF, sindicato que salió mayoritariamente elegido en esta empresa filial de Segur Ibérica en uno de los recientes experimentos de la patronal con sindicatos que les sean afines para conseguir sus objetivos. ¿O alguien ha visto a este sindicato cuyo origen está entre los funcionarios plantar cara con seriedad a los desmanes de este gobierno de ultraderecha? Aunque me pese decirlo muchas veces los trabajadores tenemos la culpa de los que nos pasa por no dar a nuestro voto, tanto en las elecciones sindicales como en el resto de elecciones del país, el valor y la responsabilidad que verdaderamente tiene.
Dice que los sindicatos dejan las movilizaciones en manos de los vigilantes y da a entender que no quieren hacer nada ante los incumplimientos y agresiones de la patronal. Mentira, ¿por qué hemos organizado CCOO y UGT con la adhesión  final de los compañeros de USO, lo que les agradezco, la concentración del viernes y las movilizaciones que vendrán?
Dice que la cosa está muy mal que la ley permite los ERES  y que lo sindicatos hemos entregado la cuchara.Verdades a medias peores que las mentiras. La cosa está mal, la ley les favorece más con la reforma laboral, pero los sindicatos de clase, yo he cobrado por ello aunque no de la patronal, sino de los chicos de la UIP, siempre hemos luchado y seguimos luchando contra ella, en la calle con la movilización y en los juzgados interponiendo recursos en los tribunales. Lo que allí se dijo es que jurídicamente, el tío Mariano les ha hecho el favor a los suyos y que las organizaciones sindicales han puesto sus recursos a funcionar para combatirlos, repito, en la calle y en los juzgados.
Además, si vamos a firmar lo que nos pongan delante por qué llamar a la movilización y perder el tiempo orquestando la lucha, dando esperanzas a los compañeros, que luego, sin duda, si se firmara cualquier cosa nos pasarían factura. ¿No sería una actitud suicida por parte de nuestras organizaciones?, ¿no sería mejor que desde la UGT hubiéramos optado por contar a los trabajadores esas dificultades que supuestamente oyó el autor del audio para disuadirlos de la lucha, en vez de organizar la resistencia para luego claudicar? ¿Es que en la UGT somos tontos?
¿Hubo voces críticas? Sí  y también de apoyo, y muchos que como yo no hablamos entonces porque teníamos claro que había que luchar sin condiciones, peros y dimes y diretes, lo hacemos ahora para fomentar la lucha desde la verdad de la situación de los trabajadores de la seguridad privada, difícil, sí, pero no desalentadora ni derrotista como algunos quieren hacer ver.
No se puede transmitir algo tan contrario a lo que allí sucedió si no es con mala fe o debido a una desvirtuación de la realidad que yo sólo he visto en personas que se han excedido con las drogas. Si lo primero, una de dos, o este señor del audio es de la patronal o le hace el juego o espera entrar en su nómina para poderle hacer su trabajo sucio de desunir a los vigilantes y separarlos de sus organizaciones más representativas. Si lo segundo, su credibilidad como testigo de lo allí acontecido por sus propias circunstancias sería nula. Cada cual que saque sus conclusiones.

sábado, 1 de febrero de 2014


Los trabajadores del sector de la seguridad privada nos vamos a enfrentar, esta semana que vamos a empezar, a un momento crucial para nuestro futuro y el de nuestras familias.


Como a nadie que tenga alguna relación con el sector se le escapa, tras seis años de continuados sacrificios y ejercicio de responsabilidad por parte de los trabajadores y de irresponsabilidad, avaricia, afán de rapiña e ineptitud por parte de los empresarios y dirigentes de las patronales del sector, otra vez quieren aplicar la receta que tan buenos resultados les ha dado para salvar la supuesta mala situación creada por su propia incapacidad y seguir consolidando su margen de beneficios a costa de nuestro sudor y el pan de nuestras familias.
Para salir al paso de sus problemas de competitividad han optado por la vía fácil: se bajan los precios a los clientes y luego se arregla el descuadre producido en los márgenes de beneficios bajando el salario a los trabajadores. Los dueños de las empresas, sean quienes sean, tan contentos; natural, siguen ganando lo mismo. Mientras nosotros, los trabajadores, y nuestras familias soportando penalidades.
Hasta ahora completaban esta estrategia con la táctica del miedo. Oportunamente, cada vez que tocaba renegociar el convenio y poner al día los compromisos que habían aceptado voluntariamente, iniciaban una campaña de descuelgues de convenio e intentos de firmar convenios de empresa en la que se utiliza a las pequeñas y medianas empresas del sector y sindicatos creados por ellos mismos con el fin de obligar a las organizaciones sindicales más representativas a la firma coaccionada por el miedo.
Como pasa con el matón de barrio, el cacique o el gánster, llega un momento en el que hay que plantarle cara pues lo que está en juego son ellos o nuestra supervivencia. Algo similar sucede con la situación de nuestro sector: con esta gente cuanto más aumenta el beneficio empresarial, más disminuyen nuestras condiciones de supervivencia. Por eso, debemos dejar el miedo a un lado, estar unidos y plantar cara, a cara de perro, pues no van a parar en sus pretensiones y aliados con su brazo político en el gobierno pretenden que seamos nosotros, los trabajadores, los que paguemos sus desmanes.
Éstas, compañeras y compañeros, son razones más que suficientes para decir de una vez ¡BASTA YA!; empezad acudiendo a la asamblea informativa el próximo 4 de febrero a las 10:00 horas y a las 16:00 a la Asamblea de Trabajadores del Sector que se celebrará en el Salón de Actos Marcelino Camacho sito en la sede de CCOO en la calle Lope de Vega, 40 y acudamos masivamente el día 7 de febrero a la Concentración de Trabajadores/as frente a la sede de la patronal APROSER, la mayor, del sector, sita en la calle Marqués de Urquijo, 5

jueves, 30 de enero de 2014


UGT CONSIGUE EN EL TRIBUNAL SUPREMO QUE SE AMPLIE LOS SUPUESTOS DE ACCIDENTE IN ITINERE


UGT.- miércoles, 29 de enero de 2014 El Alto Tribunal ha dictado una sentencia en la que amplía los supuestos de accidente in itínere al considerar por primera vez siniestro laboral el desplazamiento de un trabajador entre su residencia familiar y su domicilio por cuestiones de trabajo, ya que hasta la fecha solo se consideraba así si sucedía del domicilio del trabajador al puesto de trabajo. El trabajador accidentado, que es afiliado a MCA-UGT en León y es operador de maquinaria de obra.

El Tribunal Supremo amplía los supuestos de accidente in itínere al considerar por primera vez en una sentencia como siniestro laboral el accidente sufrido por un trabajador en el desplazamiento entre su residencia familiar y su domicilio por cuestiones de trabajo.
El trabajador accidentado, que es afiliado a MCA-UGT en León, operador de maquinaria de obra y trabajaba para la empresa Desmontes García S.L. en la construcción de un tramo de autovía en Soria, pasaba los fines de semana en su domicilio familiar de León pero residía entre semana en Soria donde desarrollaba su actividad laboral durante la semana. Cómo debía estar en su puesto de trabajo a las 08:00 del lunes, prefería salir los domingos por la tarde de su casa familiar para llegar a dormir a Almazán y estar descansado el lunes.
Como relata José Pedro Rico, el abogado de UGT León que ha defendido el caso desde su inicio, el afectado sufrió un accidente de tráfico uno de los domingos que regresaba al cruzarse un animal en la carretera y la gravedad de las lesiones desembocó en una incapacidad permanente total.El trabajador reclamó que fuera considerado accidente laboral pero la mutua denegó su solicitud alegando que la finalidad del viaje no era laboral y que el accidente se había producido un domingo a más de cien kilómetros del centro de trabajo.

El Instituto Nacional de Salud (INS) consideró el caso como "enfermedad común" y para ello argumentó que la finalidad del viaje no era el trabajo, sino motivos particulares del trabajador, además de que no se podía establecer relación de proximidad entre el desplazamiento y la hora en la que se produjo y su trabajo.

Finalmente, estableció que tampoco se daba el elemento geográfico porque el trayecto que realizaba el trabajador cuando sufrió el accidente no era el que va de su lugar de trabajo a su residencia laboral. Sin embargo, el juzgado de lo social de León sí le dio la razón al trabajador en el recurso que presentó UGT, pero el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León se la volvió a quitar en un fallo en el que señalaba que se no se trataba de un accidente in itínere.

El Sindicato recurrió la sentencia del TSJ de CL ante el Supremo, que finalmente ha dado la razón al trabajador el entender que el punto de partida y de retorno de un accidente de trabajo in itínere puede ser tanto la residencia familiar del trabajador como su domicilio por motivos laborales.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Aurelio Desdentado, dice textualmente que "las nuevas formas de organización del trabajo están imponiendo en el hogar familiar unas exigencias de movilidad territorial que obligan a los trabajadores a ajustes continuos que no siempre pueden traducirse en un cambio de domicilio".

La sala concluye que en el caso concreto se dan todos los requisitos para considerar los hechos como accidente in itinere porque "la finalidad del viaje estaba determinada por el trabajo" y viajar a esa hora y ese día "era una opción adecuada para, después del descanso, poder incorporarse al día siguiente al trabajo en unas condiciones más convenientes para la seguridad y para el rendimiento laboral".

MCA-UGT valora la importancia de la sentencia, que ha sido respaldada por unanimidad por el pleno de la Sala de lo Social del alto tribunal, y que modifica la jurisprudencia al respecto, ya que supone un reconocimiento de los tribunales a que la realidad social está imponiendo unas exigencias de movilidad que obligan a los trabajadores a permanentes ajustes.

lunes, 27 de enero de 2014


DE MEDICOS Y JARDINEROS

Hoy he pasado la tarde "hojeando", entre los periódicos digitales, la noticia de la retirada por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid, de sus planes de privatizar la sanidad Madrileña.

No hace mucho, los trabajadores y trabajadoras de la limpieza y jardinería del ayuntamiento de Madrid, paraban los pies a la Alcaldesa, Ana Botella, y a la empresa concesionaria del servicio de limpieza, que sin piedad, quería dejar en la calle mediante un ERE a casi la mitad de la plantilla y modificar sus salarios y condiciones laborales al resto.

En la primera noticia, hemos sido testigos durante nada menos que dos años, de la lucha de un colectivo, el de la medicina, que ha defendido con uñas y dientes, no solo lo suyo, sino lo de los demás. Personas que hasta hoy, en su condición de médicos y enfermeras, pensábamos que era una especie de colectivo afortunado, una elite de trabajadores. Han dejado de cobrar sus salarios tras muchos días de huelga, se han concentrado, manifestado, hasta acabar en una gran Marea Blanca. Se han movilizado todos, no han mirado a ver que hacia su compañero o compañera, no ha habido excusas, han permanecido unidos y unidos han salido a defender, como minino, lo que era justo. Han aguantado, han ganado.

El colectivo de trabajadores de la limpieza y jardinería del ayuntamiento de Madrid, ante la amenaza de su patronal y la desidia, mirando para otro lado como si con ella no fuera, de la Alcaldesa accidental de Madrid, se han unido, no han  pensado individualmente, a ver si no me toca a mi, porque todos sabían que si su patronal conseguía meter el cuchillo una vez, en este viaje, posiblemente, no le tocaría a alguno de ellos, pero todos tenian claro, que una vez abierto el melón, si en ese mismo momento no hacían nada, la próxima vez tenían todas las papeletas para que les tocara. Pararon los despidos de casi la mitad de la plantilla. Podrían perder la batalla, pero si no la libraban, perdían seguro. Hoy seria un compañero, pero mañana seguro seria él. Esa era la idea que los mantuvo unidos, si hoy consigo que no te echen a ti, mañana será mas difícil echarme a mi. Han aguantado, han ganado.

Ahora nos toca el turnos a nosotros, los vigilantes, un colectivo de cerca de 100.000 trabajadores y trabajadoras en todo el territorio español. Ha llegado el momento en que las empresas de seguridad, debido a una estrategia errónea durante años, han decidido que el colectivo de trabajadores del sector, pague por sus errores como empresas. 

Han permitido que empresas pirata, tipo Esabe, nazcan, crezcan y se hagan fuertes en el sector. En los momentos de bonanza pensaban que había para todos y que no seria un problema convivir con ellas. Ahora esas empresas, algunas muy bien relacionadas con los gobiernos o políticos de turno, se han hecho fuertes y se niegan a soltar su trozo del pastel. 

De esta manera, la patronal mas grande del sector, APROSER, continuando con su estrategia equivocada, piensan que rebajando los salarios de los trabajadores, van a poder salir adelante, rebajando los precios a los clientes y así competir con esas, mal denominadas, empresas medianas o pequeñas.

Craso error, si hoy se bajan lo salarios comprometidos en el convenio colectivo nacional de seguridad, las empresas "pirata" no van a tener ningún miramiento de bajar los salarios aun mas. Así entraremos en un bucle del que no saldremos jamas y que pagaremos siempre los mismos, los trabajadores.

Para ello un solo ejemplo, SECURITAS. El año pasado por estas fechas plantearon y ejecutaron un ere que ponía en la calle a 400 personas. junto a los despidos se acordaron una serie de medidas, llamadas de acompañamiento, para poner las bases y que en el futuro no se volviese a dar esa situación.

Los despidos los llevaron a cabo, pero las medidas de acompañamiento no. Tenían un problema y lo solucionaron dando una patada al balón hacia adelante, pero no pusieron los medios para que no volviese a pasar. Quizá pensaban que si volvía a pasar, harían de nuevo lo mismo, despedir y abaratar salarios. Securitas ha entrado en el bucle y no va a poder salir.

Ahora a llegado la hora de decidir si queremos ser como el colectivo medico, o los jardineros y personal de limpieza, o queremos ser como Securitas. Los sindicatos y los trabajadores antes de nada tenemos que hacernos esa pregunta. Defender con uñas y dientes lo que consideramos justo o pegar una patada hacia adelante al problema y esperar, una de dos, que se resuelva solo, o que el año que viene nos volvamos a encontrar en la misma situación.

Llevamos tres renegociaciones de convenio, he perdido la cuenta de cuanto dinero y derechos nos hemos dejado en el camino. La solución que se tomo, esta claro, no era la acertada, si no, no estaríamos de nuevo en este punto. Si hubiésemos dicho la primera vez NO, quien sabe, tal vez estaríamos peor, pero no tendríamos que haber llegado hasta aquí, por tres veces, sin luchar.

Lo tengo claro, no quiero ser como Securitas, quiero ser medico o jardinero ¿y tu?

viernes, 24 de enero de 2014


NO PODEMOS ACEPTAR AMENAZAS Y COACCIONES, NI DEL GOBIERNO, NI DE LA PATRONAL DE SEGURIDAD


Buenos días compañeros, el otro día os comentaba cómo estaban las cosas tras la última reunion de la Mesa Negociadora del Convenio Colectivo Estatal de las Empresas de Seguridad. Como ya os dije estas patronales trileras no tienen ninguna intención de cumplir lo que pactan y, dado que sus amigos del PP se lo permiten con sus leyes antitrabajadores, tienen la intención de requisar nuestros salarios y nuestros derechos hasta llevarnos a niveles infrahumanos.

Siguen su estrategia del terror y ahora nos anuncia Prosegur que va a despedir y a descolgarse del convenio. Si no queremos entrar en una espiral en la que, además del expolio que estamos sufriendo la clase trabajadora de este país en general, suframos el expolio y rapacería particular de los empresarios de la seguridad  hasta llevarnos a la inanición, debemos plantarnos y, con todos los medios a nuestro alcance decir que no, que el pastel no se lo pueden comer ellos solitos y no darnos a nosotros, ya, ni las migajas. 

El pan de nuestras familias está en juego y ha llegado el momento de defenderlo.
Nuestra organización, Fes-UGT, no podía ser de otra forma, parece que ha llegado al límite de tolerancia, ha decidido no ceder y está preparando las armas para la lucha como podéis ver en el comunicado que ha hecho la Secretaría Sectorial Estatal de Seguridad y Servicios Auxiliares.

jueves, 23 de enero de 2014


La patronal empieza a meter miedo a los trabajadores de seguridad a traves de su sindicato USO


El sindicato USO esta repartiendo un comunicado, el cual podeis descargaros al final de este post, con el cual intentan atemorizar a los trabajadores y trabajadoras del sector de seguridad, comparando lo extrmadamente bueno que es gozar de un convenio sectorial de ambito nacional, aunque para ello tengamos que poner dinero,  contra  lo malisimo que seria tener convenios de empresa.

Y yo les pregunto, sabiendo lo mal que nos iria con convenios de empresa y lo bien que estariamos con un convenio estatal, ¿porque no nos animan, organizan y se ponen a la cabeza para pelear con uñas y dientes por ese convenio estatal y que ademas esta vigente y de obligado cumplimiento por las partes?
¿que busca USO con un comunicado tan burdamente manipulado?
¿desmotivarnos?

Utilizan un cuadro comparativo del cual se desprende, cosa que nadie hoy en día en su sano juicio duda, que un convenio nacional trae estabilidad en el empleo, salarios mal alto, mantenimiento de la jornada  laboral y subrogación. En el lado negativo, el lado oscuro de la fuerza como diaria el maestro Yoda, los convenios de empresa triarían todo lo contrario, es decir, inestabilidad laboral, desaparición de la subrogación, aumentos de jornada y disminución de los salarios.

Pues claro que es así, mas si donde se negocian convenios de empresa es en empresas pequeñas y todavía peor si los que lo negocian son de USO.

Lo que tenia que decir ese comunicado es que no podemos permitir que nos apliquen convenios de empresa, que hay que defender lo que tantos años nos ha costado mantener, un convenio colectivo estatal. Pero para eso, compañeros de USO, hay que motivar al personal, y hay que motivarlos positivamente no al revés, no hay que meterles miedo diciendo que si no tragamos con lo que la patronal quiere va ha venir el lobo.

Es la tercera negociación del mismo convenio y se ha demostrado que todo aquellos que han venido apoyando la decisión de renegociar una y otra vez para no perder la cobertura que supone, sin ningún tipo de movilización ni discusión,  un convenio colectivo nacional,  se equivocaban, el único argumento que esgrimían, era el del miedo, vamos que  Mordor seria un paraíso si no firmaban lo que ponía sobre la mesa la patronal. La solución de renegociación se ha usado ya tres veces y por tanta negociación, ahora, nos encontramos en el mismo sitio, es decir, tragar con lo que la patronal nos quiere administrar no es la solución, ha quedado claramente demostrado.


miércoles, 22 de enero de 2014


Reflexiones sobre una muerte anunciada del convenio de seguridad


Autor: Antonio Cano Gallardo. Miembro del Comite de Empresa de Prosegur España por UGT y Compañero de la Ejecutiva de la Seccion Sindical
En un post anterior, en este blog, publicamos el acta de la renegociación de la renegociación de la renegociación de la, no sé si me he perdido en las renegociaciones, negociación del Convenio Colectivo. Disculpad que no comentará nada sobre el tema pero me llegó estando de vacaciones fuera de Madrid y con mi teléfono es muy difícil elaborar un comentario que merezca la pena. No obstante, me alegro de haber esperado hasta hoy porque la Secretaría Sectorial Estatal de Fes-UGT, nuestra organización, publicó ayer un comunicado que merece la pena tener en cuenta a la hora de valorar el acta de la renegociación a la que me refería anteriormente. Por si fuera poco, también ha salido a la luz un comunicado de descuelgue del convenio de la empresa Securitas, por lo que el haber esperado me pone en situación de poder analizar con mucha mayor perspectiva lo que está sucediendo.
Resumidamente, lo que vienen a decir las patronales es algo que ya adelantamos desde la Sección Sindical de UGT en Prosegur de Madrid: las patronales no tenían ninguna intención, cuando se firmó la renegociación del convenio en marzo del año pasado, de cumplir lo que estaban pactando, aquella renegociación no fue otra cosa que una huída hacia delante de la patronal en la que, eso sí, consiguieron detraer de nuestros salarios unos trescientos euros y arrebatarnos algún que otro derecho.
Ahora vienen otra vez con las mismas y otra vez, como el año pasado, una de las coartadas se la proporciona el Gobierno del PP al facilitarles el argumento de que no pueden asumir los costes sociales que supone el tener que cotizar por el plus de transporte y de paso quieren perfeccionar una de las herramientas de explotación que ya introdujeron en la anterior renegociación: ese homenaje a la chapuza y el sinsentido laboral: la tristemente famosa horquilla. La novedad es que sólo la quieren para los servicios estables, el resto, los que no tengan la suerte de estar en un servicio estable tendrán que cumplir las 162 horas y si la empresa no es capaz de darles esa jornada, no hay problema para ella; quieren ampliar el plazo en el que nos pueden hacer recuperar esa jornada. Así consiguen, compañeros, un viejo anhelo de los empresarios del sector: la jornada televigilante: si no te doy trabajo este mes para llegar al cómputo, debes estar disponible para cuando te lo dé acudir raudo y veloz ya se a en este mes o en los venideros, que ya está bien de tener vida personal, ¡qué se habrán creído estos vigilantes!
Afortunadamente, según se desprende del comunicado que ha sacado, parece que la Secretaría Sectorial Estatal de Fes-UGT, ha adoptado las tesis de la Sección Sindical de Fes-UGT de Madrid en Prosegur y no está por la labor de ceder en la defensa de los derechos de los trabajadores, por lo que todo apunta a que deberemos prepararnos para dar la batalla a las pretensiones de las patronales. Sin duda éstas  tenían prevista la resistencia y vuelven a repetir una estrategia que ya practicaron el año pasado y les salió bien: presionar a la mesa de negociación con la amenaza de descuelgues. El año pasado el poli malo fue Prosegur cuando anunció su intención de descolgarse y hubimos de movilizarnos para impedirlo, este año ese papel le toca a Seguritas, quien, como podéis comprobar ya anunciado el previsible descuelgue.
Esperemos que nuestros representantes sindicales, no piquen el anzuelo y entre todos seamos capaces de parar el ataque que se nos viene encima.

domingo, 19 de enero de 2014


EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

Recientemente se han difundido por las televisiones una grabación de una supuesta paliza y actuaciones vejatorias de dos Vigilantes de Seguridad a dos turistas franceses el pasado 30-12-2013 en el centro comercial Carrefour de Torrevieja.

La reacción mediática que se desató en los distintos medios de comunicación -no solo con fines informativos- es comprensible ante la naturaleza de los hechos denunciados, graves y muy sensibles para la opinión pública, algo que acontece no solo en este caso, sino en cualquier otro con relevancia o "curiosidad" pública o periodística. Como es notorio, ha sido objeto de atención por la prensa de ámbito provincial y nacional, con un efecto de clonación que generó una aparente abundancia informativa basada en la redundancia.

Aunque la libertad de comunicar y recibir libremente información por cualquier medio de comunicación está reconocida en el art. 20.1.d) de la Constitución Española, la grabación ha generado titulares de prensa acompañados de juicios paralelos a estos compañeros, con elementos valorativos de opinión y graves críticas a su supuesta impericia profesional, estando vaciada esta crítica de todo contenido suficientemente contrastado, perdiendo su legitimidad y naturaleza de crítica positiva para convertirse en ataque a todos los profesionales del sector de la seguridad privada, ya que su contenido, forma y características de su divulgación, hacen desmerecer la consideración que la opinión pública tiene de la profesionalidad de todo el colectivo de Vigilantes de Seguridad.

Además, la crítica a la pericia profesional de estos Vigilantes de Seguridad se ha convertido en ilegítimay ataqueal difundirse como probadauna conducta de parcialidad profesional, incompetencia y actividades caciquiles, apartándose intencionadamente de la realidad, perdiendo la noticia su necesaria neutralidad, con unos comentarios que no han resultado acreditados.

 Desde el Sector de Seguridad Privada de FeS - UGT Murcia no vamos a prejuzgar en modo alguno la actuación de estos Vigilantes de Seguridad, tras la difusión interesada de unas imágenes sacadas de contexto.

La personal versión de la pareja denunciante, obviamente favorable a sus propios intereses, no puede prevalecer sobre la apreciación imparcial y debidamente motivada del órgano judicial, quien deberá valorar el contenido de las pruebas de instrucción, los atestados, los informes periciales, declaraciones testificales y el material probatorio de las videograbaciones.

Y debemos recordar, acerca de las declaraciones prestadas en los actos de Juicio, que es función del Juez de instancia como esencia misma de la acción de Juzgar, valorarlas y otorgar mayor credibilidad a una de ellas, sin que se viole la igualdad ante la Ley por dar mayor credibilidad a un testimonio frente a otro de signo contrario.

Desde el Sector de Seguridad Privada de FeS - UGT Murcia apoyamos sin fisuras la presunción de inocencia de los Vigilantes involucrados en este incidente, y no ponemos en tela de juicio, como si lo ha hecho otro sindicato, su profesionalidad e integridad en el cumplimiento fiel de las tareas que les son propias en el desempeño de sus funciones.

Finalmente decir que hubiéramos deseado que ningún sindicato se hubiera lanzado a criminalizar a estos compañeros sin comprobar primeramente la fiabilidad de la información publicada en los medios, y en segundo lugar, sin conocer la secuencia real de los hechos y sin escuchar la versión de los propios Vigilantes de Seguridad del centro comercial.

Como siempre, un cordial saludo

ANTONIO QUESADA
SECRETARIO SECTORIAL DE SEGURIDAD PRIVADA y SERVICIOS AUXILIARES 

martes, 14 de enero de 2014


Seguridad privada: "El negocio del miedo"

Fuente: www.rebelion.org

Están por todas partes. Las alarmas, las cámaras, los vigilantes inundan nuestra vida cotidiana. En la casa de un vecino, en el banco, en el trabajo, en la tienda, en el metro... Las medidas de seguridad han proliferado en los últimos años en España impulsadas por un fantasma que corre como la pólvora: el miedo.

Si algo caracteriza a las sociedades desarrolladas modernas, según los sociólogos y psicólogos sociales, es justamente eso: el miedo, el miedo a perder lo que uno tiene (incluida la vida), lo que ha reunido a lo largo de su historia. Y esa contagiosa sensación, agudizada a escala mundial por amenazas como el terrorismo internacional y fenómenos como la inmigración, es algo que han sabido ver muy bien las empresas. El negocio del miedo se ha convertido en uno de los más boyantes del momento.

Las empresas de seguridad privada cosechan los mayores beneficios de su historia y registran incrementos de facturación anuales superiores al 10%. En los últimos cuatro años su facturación global se ha incrementado en más del 45%, y sólo en 2003 la instalación de alarmas domiciliarias creció un 30%. ¿Qué está pasando? ¿Vivimos instalados en la paranoia? ¿Hay motivos reales que expliquen la necesidad de pagar esta coraza de seguridad?

En la central receptora de alarmas de Prosegur, una de las empresas líderes del sector, 20 puestos conectados en red reciben las señales de las más de 104.000 alarmas que tienen instaladas en el territorio nacional. En la pantalla aparece una llamada en rojo que dice "atraco". Inmediatamente, el operador, con sólo un clic del ratón, localiza el número de teléfono del cliente y llama: "Le llamo de Prosegur. ¿Podría darme su clave?".

Falsas alarmas En este caso es una falsa alarma, como en el 94% de las 2.600 señales diarias que recibe Prosegur, según Miguel Ángel Gutiérrez, jefe de prestación de servicio. "Lo que hacemos es una criba de las falsas alarmas, y si no conseguimos encontrar al cliente, o nos cuelgan el teléfono, o nos dan una clave incorrecta, llamamos a las fuerzas de seguridad del Estado, y enviamos a un vigilante con las llaves del inmueble si el cliente tiene contratado nuestro servicio de acuda", que supone unos 30 euros más al mes sobre los otros tantos del mantenimiento del sistema.

Sin embargo, existe una sensación común, compartida por las empresas del sector, de que la policía no acude siempre. Fuentes policiales aseguran que se acude, cuando se recibe aviso, con el coche patrulla más cercano a la zona, "pero cuando llegan al lugar, si no ven nada raro, se van porque no pueden hacer nada", explican. "Es una pérdida de tiempo. El problema es de las empresas", se quejan. "Al final, el trabajo es para la policía, y ellas, las que se llevan los beneficios", agregan las mismas fuentes.

El sector privado vive su gran momento, y las empresas achacan esa notable prosperidad al buen curso que ha tenido la economía española en los últimos años, al cambio de moneda, al aumento de la calidad de vida y a la compra de viviendas. "No crecemos por la inseguridad ciudadana. El crecimiento del mercado de la seguridad privada en España está ligado a la situación de crecimiento económico", dice Luis Posadas, consejero delegado de la empresa Securitas, con más de 200.000 empleados repartidos por 30 países.

"El incremento de la demanda de seguridad en España es paralelo al aumento del nivel de vida en el país. Ello lleva consigo un aumento de los bienes a proteger y una menor tolerancia al riesgo", agrega Antonio de Cárcer, director de desarrollo y estrategia comercial de Prosegur, que tiene implantadas 127.000 conexiones de alarmas.

Sin embargo, fuentes policiales aseguran que los índices de criminalidad y la inseguridad ciudadana están íntimamente ligados a este fenómeno. Basta con echar un vistazo a la evolución de los índices de delincuencia para percatarse de que ambas líneas corren en paralelo. Desde el año 2000 se observa un aumento de las infracciones penales que remite levemente en 2003, justo el año en el que los beneficios de las empresas de seguridad privada han bajado.

Un análisis más sociológico plantea que la sensación de inseguridad y de miedo se ha acrecentado, efectivamente, a medida que las sociedades han ganado en calidad de vida. Cada vez tenemos más cosas, y tememos más perderlas. No en vano, la seguridad es una de las principales preocupaciones de los españoles, según muestran los distintos estudios demoscópicos. La razón de que el desarrollo y el miedo sean directamente proporcionales, según los sociólogos, es que el abismo que separa a las sociedades desarrolladas de las no desarrolladas es cada vez mayor. En un mundo globalizado, casi todo es conocido por todos, y aunque las realidades sean distintas, los sueños pueden ser los mismos. Y frente a la realización de los deseos de unos pocos están las frustraciones de los sueños de muchos. Esa descompensación es la que genera la sensación de amenaza: otros pueden querer lo mío.

"En el transcurso de los últimos 20 años hemos asistido a una escalada en los temas de seguridad. La criminalidad, en especial los robos, se ha convertido en el enemigo número uno", explica Joan Cornet, psicólogo especialista en dinámica organizacional y ex consejero de la Comisión Europea. "Las estadísticas cantan. Ante ello, la solución más idónea es la de protegernos. Desde que somos seres humanos ha habido siempre una enorme tensión entre los que poseen y los que no", agrega.

La sensación de inseguridad es un hecho, y su principal síntoma es el crecimiento de las empresas del sector. "Las empresas de seguridad privada llegan adonde no llegan las fuerzas de seguridad del Estado", dice Alfonso Tomás, presidente de la patronal Aproser. "Para el Estado no sería rentable pagar un vigilante para cada urbanización, para cada edificio público..., y ahí estamos nosotros, para cubrir la demanda de quien quiere sentirse seguro", añade.

Sólo en el año 2003, el volumen del negocio en España ascendió a 3.000 millones de euros, según Aproser. Es el cuarto país en el grupo de los grandes mercados de la seguridad privada en la UE, detrás de Reino Unido, Alemania y Francia. En España funcionan 564 empresas autorizadas por el Ministerio del Interior, cuyo pilar fundamental hasta el momento son los vigilantes: más de 70.600. Todos ellos han debido pasar un examen teórico y práctico realizado por el ministerio. No obstante, sigue siendo un ejército deficitario para la demanda existente según las empresas del sector, que calculan que hay unos 15.000 puestos sin cubrir.

viernes, 10 de enero de 2014


UN DÍA SIN SEGURIDAD

La Seguridad Privada pasa, en la actualidad, por el debate y discusión política de una nueva Ley que sustituirá a la ya obsoleta del año 1992.Es fácil detectar con frecuencia la poca labor de investigación periodística y escaso rigor que, en general, se observa en los medios de comunicación sobre el tratamiento de los temas de seguridad, y sorprende, asimismo, comprobar lo poco que se valora la repercusión y consecuencias que el desconocimiento o la mala gestión de esa información puede tener sobre la sociedad, hasta bordear incluso el peligro de generar alarma social.

Manuel Sánchez Gómez-Merelo
Consultor Internacional de Seguridad 
Miembro experto de la Comisión Nacional de Seguridad Privada del Ministerio del Interior

Transcurría 1849 cuando se creó la figura de “Guarda Municipal de Campo”, la primera figura de seguridad privada en la historia reciente de España. Eran Guardas Jurados por una Orden de la Reina Isabel II, del Ministerio de Agricultura con el concurso del Ministerio de Gobernación. Guardas Jurados que debían ser hombres que gozasen de buena opinión y fama, que nunca hubiesen sido condenados por delito alguno, y que no hubieran sido despedidos por alguna infracción disciplinaria de su trabajo. Tenían reputación de hombres buenos que terciaban en pleitos y discusiones. 

Siempre juraron (de formas distintas según las épocas) proteger los intereses puestos bajo su custodia, con lealtad al poder establecido.

El sábado 10 de Noviembre de 1849 la Gazeta de Madrid publicaba en su número 5.581 el“Reglamento para los guardas municipales y particulares del campo de todos los pueblos del reino”.De ahí a nuestros días se ha venido desarrollando la actividad hasta 1992 donde se aprueba la Ley 23/92 de Seguridad Privada que regula la actividad y es primera norma de rango legal que regula todo el sector.Ley que, por primera vez en casi siglo y medio, no contempla el carácter de agente de la autoridad; separa la habilitación de vigilante de la licencia de armas; crea las especialidades de escolta privado y de vigilante de explosivos, así como las figuras de los Jefes de Seguridad y los Directores de Seguridad; y sigue manteniendo la figura de los guardas de campo, con las variantes de pesquerías marítimas, caza y piscifactorías.

Con todo ello, “la Ley de Seguridad Privada pasa de poner el acento en el principio de la subordinación a desarrollar más eficazmente el principio de complementariedad a través de otros que lo desarrollan, como los de cooperación o de corresponsabilidad…” y, en resumen, ratifica que, en el modelo español, la seguridad privada es auxiliar, complementaria, subordinada, colaboradora y controlada por la Seguridad Pública.

A efectos de esta ley se entiende por seguridad privada: “el conjunto de actividades, servicios, funciones y medidas de seguridad adoptadas por personas físicas o jurídicas, públicas o privadas realizadas o prestadas por empresas de seguridad… Todo ello, para hacer frente a actos deliberados o riesgos accidentales… con la finalidad de garantizar la seguridad de las personas, proteger su patrimonio y velar por el normal desarrollo de sus actividades”Una actividad amplia y compleja dentro de un gran catálogo de riesgos y amenazas, por lo que constituyen actividades de seguridad privada principalmente: la vigilancia y protección de bienes y establecimientos públicos o privados, así como de las personas que pudieran encontrarse en los mismos; el acompañamiento y protección de personas físicas determinadas; el transporte, depósito y custodia de monedas y valores; el transporte, depósito y custodia de explosivos, armas y cartuchería; la instalación y mantenimiento de sistemas de seguridad; la gestión de centrales para la conexión, recepción y verificación y, en su caso, transmisión y respuesta ante las señales de alarma; la investigación privada con relación a personas, hechos o delitos solo perseguibles a instancia de parte.Todo ello, subrayando el especial carácter preventivo de estas actividades de seguridad privada.

Por tanto, y según se expresa en la exposición de motivos del Proyecto de la nueva Ley, “… la seguridad privada se ha convertido en un verdadero actor de las políticas globales y nacionales de seguridad”.

Así, hasta el momento, ni el conocimiento y tratamiento periodístico otorgado al asunto, ni la discusión política están a la altura de la importancia y repercusión social que corresponde a un tema de esta envergadura.

Una Seguridad Privada que no es nueva ni fruto de ninguna tendencia política significada, ni debe ser planteamiento alternativo a las posibles carencias de la Seguridad Pública o la potencial privatización de ésta.En este sentido, y teniendo en cuenta que no es defendible ni planteable la privatización de la seguridad pública, las voces altisonantes, quizá desconocedoras de la realidad y evolución de la seguridad privada como desarrollo de la sociedad y no como alternativa a las posibles carencias de la seguridad pública, deberían de pararse un momento a analizar lo qué sería un día normal sin la seguridad privada.

Un día sin la Seguridad Privada
Si un día al despertarnos observáramos que las empresas y profesionales de la seguridad privada dejaron sus puestos y misiones… las armas, la vigilancia, la protección de los bienes y personas… ¿qué pasaría? Pues, sencillamente, que tendríamos un caos de tamaño descomunal.Un caos por la desaparición sin alternativa de una seguridad privada, donde en España trabajan, según datos del Ministerio del Interior, más de 1.500 empresas acreditadas, con más de 100.000 profesionales habilitados, y en la que, sólo en el año 2011, se llegaron a realizar más de cuatrocientos mil contratos y más de un millón cien mil servicios, con un resultado en materia de colaboración de más de sesenta mil actuaciones o comunicaciones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sobre auxilios, colaboraciones, informaciones y detenidos.Pero, más allá de unas cifras globales, y a modo simplemente de ejemplo, ¿cómo sería un día normal de actividad en un aeropuerto como el de Madrid donde trabajan más de 600 vigilantes de seguridad, o en el Metro de Barcelona y Madrid donde desarrollan su actividad más de 600 y 1.500 vigilantes de seguridad, respectivamente?¿Qué pasaría en una Central Nuclear donde hay habitualmente más de 70 vigilantes de seguridad? ¿Y en los centros comerciales, áreas industriales, polvorines, transporte público, etc.? ¿Cómo se gestionarían grandes eventos culturales o deportivos donde pueden llegar a trabajar más de 500 vigilantes de seguridad en uno solo de ellos?Igualmente ¿cómo se desarrollarían los más de 9.000 servicios anuales de transporte y custodia de dinero y valores o los más 1.600 transportes de explosivos?, ¿Cómo se realizaría el control y la gestión de más de un millón y medio de sistemas de alarma monitorizados por las centrales de alarmas privadas que generan en conjunto más de 200.000 señales de alarmas falsas o no deseadas?, ¿Quién efectuaría el  acompañamiento y protección de personas determinadas? O ¿quién protegería nuestros pesqueros que están faenando en el Océano Índico?

En todo caso, se incrementarían los riesgos de actos violentos, robos, atracos, agresiones, vandalismo, o incluso podría colapsarse la actividad normal en donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad no podrían ni deberían estar presentes. Y no podrían principalmente porque no poseemos esos recursos, y, sobre todo, no deberían porque, en la mayoría de los casos, son actividades privadas, incluso con ánimo de lucro, en las que no procede poner a disposición esos recursos públicos para nada que vaya más allá de su misión superior de garantizar la seguridad ciudadana.

A modo de conclusiones
Es evidente que la sociedad depende de la Seguridad Privada como auxiliar y complementaria de la Seguridad Pública. Su misión, especialmente preventiva, abarca todas aquellas actividades que precisan seguridad preventiva, como son principalmente las infraestructuras de transporte, industriales o comerciales, o, caso especial, el correspondiente a la  mayoría de las infraestructuras críticas o estratégicas del país,  en las que su seguridad interna y de funcionamiento debe ser costeada por sus propios operadores.

 Actividad y competencia aparte tendrán los recursos de Seguridad Pública para garantizar la Seguridad Ciudadana de los entornos correspondientes.

Finalmente, no se hagan lío los que piensen que la especialización y el crecimiento paralelo de la seguridad privada es una forma de privatización de la seguridad pública.

 El normal desarrollo de la sociedad, presenta nuevas complejidades, retos y demandas que sólo se puede afrontar correctamente con soluciones nuevas y cooperativas. No es eficiente plantear que sea la Seguridad Pública la que preste atención a este vastísimo campo de especialización, sino que los nuevos desafíos han de contar con un sector privado reforzado, bien formado y dotado de medios específicos para realizar su complementaria labor de la mejor manera posible y con la mejor capacitación.En este sentido, hay un importante capítulo aparte aún nada debatido, y merece la pena subrayar que, para el normal desarrollo de la Seguridad Privada, es imprescindible también una revisión y ampliación rigurosa de los programas de formación básica y de especialización, de todos los niveles profesionales del sector, en lógico acercamiento a los niveles de capacitación que son exigidos en la Seguridad Pública. 

El incremento de formación y capacitación profesional es una asignatura pendiente imprescindible de modificar y aprobar.

Hay que insistir en un concepto muy básico a tener en cuenta, como es que la Seguridad Humana en general, y la Seguridad Ciudadana en particular, requieren del concurso y cooperación de la Seguridad Pública más la Seguridad Privada, logrando pasar de la simple “acción preventiva” al “compromiso preventivo coordinado”, con una seguridad única que aporte sinergias, y sobre la base de los nuevos recursos implantados y en desarrollo, dentro de redes y planes específicos de la Policía y Guardia Civil , arbitrados por el Ministerio del Interior, de quien depende finalmente la regulación y control centralizado de toda la seguridad, incluida la privada.


miércoles, 8 de enero de 2014


ÁNGEL CÓRDOBA DÍAZ, PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE COMPAÑÍAS PRIVADAS DE SERVICIOS DE SEGURIDAD; “En las actuales circunstancias, la proliferación de los descuelgues tendría unas consecuencias inasumibles”


Ángel Córdoba asumió en abril la presidencia de APROSER con el principal objetivo de “contribuir al mantenimiento de los aproximadamente 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos del sector”. Para este profesional, procedente del sector financiero, esa meta pasa por anteponer la calidad a los criterios económicos a la hora de contratar servicios de seguridad privada. Un patrón que en la actualidad no se respeta en muchos casos. .
 
Pero además de este factor, al presidente de APROSER también le parece muy preocupante la posibilidad de que aumenten los descuelgues salariales del Convenio Colectivo, dadas las consecuencias negativas que esto supondría para toda la actividad. Por ello, Córdoba defiende el pacto laboral como “un elemento clave para la estabilidad y el incremento de la profesionalidad del sector en las tres últimas décadas”.
 
- Usted ha desempeñado la mayor parte de su carrera profesional en el sector financiero. ¿Qué similitudes está encontrando con el sector de la Seguridad Privada?
 
Aunque son sectores que se caracterizan por el asesoramiento, la prestación de servicios y la venta de productos, son poco comparables y, en cualquier caso, con muchas diferencias. Probablemente, la más significativa es el carácter gregario del financiero frente al individualista del de Seguridad Privada. Lo que, particularmente, me parece posible es que los últimos acontecimientos en el primero, de no establecer medidas preventivas, se podrían extrapolar a este sector.
 
Con la perspectiva de tres años de reforma bancaria en España, cabe destacar que se ha producido una considerable reconfiguración del sector financiero. Éste cuenta con entidades de mayor dimensión, en proceso de reforzamiento de solvencia y con una corrección de la capacidad tanto productiva como instalada, entre otros motivos, por no haber dimensionado correctamente el período de ajuste de medios humanos y canales complementarios/alternativos basados en nuevas tecnologías a las demandas de los clientes y al cambio del ciclo económico.
 
El negocio bancario de los próximos años parece abocado a un control regulatorio muy exhaustivo y a una nueva reducción en el número de operadores. Los márgenes financieros serán más estrechos y será mucho más complicado establecer una diferenciación basándose sólo en el precio ofertado para productos y servicios. Para ello será fundamental, entre otros aspectos, desarrollar una reorientación del negocio.
 
Por otra parte, como efecto directo de la drástica disminución de productos ofrecidos, servicios y márgenes, la plantilla del sistema financiero español se ha reducido un 11 por ciento en los últimos cuatro años, lo que ha supuesto una pérdida de 30.000 empleos, y parece que deberá reducir su plantilla en otros 5.000 empleados a corto plazo.Sin embargo, el sector de la Seguridad todavía se caracteriza por una gran capilaridad empresarial (cerca de 1.500 empresas) y por ser eminentemente intensivo en mano de obra. Si se reprodujeran las transformaciones básicas enumeradas anteriormente en el sector financiero en cuanto a dimensión, solvencia, capacidad productiva y adaptación temporal de recursos humanos/tecnológicos, márgenes financieros necesarios para el mantenimiento de los gastos de explotación, número de operadores, y diferenciación y reorientación del negocio, parece que las consecuencias derivadas nos aconsejarían una rápida reflexión profunda sobre todas las variables anteriores. Y añadiría una más relacionada con todo lo anterior, la polivalencia funcional.
 
- ¿Qué objetivos se ha marcado como presidente de APROSER?
 
En primer lugar, y dada la persistente crisis económica actual y sus efectos derivados, el de contribuir al mantenimiento de los aproximadamente 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos del sector. Llevamos ya varios años con una importante caída tanto en la facturación como en los márgenes comerciales, que son los que deben asegurar tanto la cantidad como la calidad en el empleo, y la tendencia no tiene visos de poder variar en los próximos años. Esto se agrava con la utilización masiva de fórmulas de adjudicación de servicios basadas prácticamenteen todas sus variables en el factor precio, con un importante menosprecio de la calidad requerida.Una adecuada revisión de los procesos actuales, ponderando debidamente la calidad de la empresa adjudicataria y del servicio que presta, el aseguramiento de unas condiciones mínimas que permitan una competencia legal y leal, con unos márgenes asumibles por ambas partes, y una ampliación de nuevos servicios que pueda minorar el impacto de la drástica reducción de los tradicionales, parece que son objetivos irrenunciables no sólo para APROSER, sino para todos los interlocutores del sector.
 
Por otra parte, hay que concienciar a los clientes y a la Administración sobre la necesidad de exigir a las empresas del sector que respeten absolutamente el marco regulatorio específico y la legislación general laboral y tributaria. Hay que desterrar la práctica, cada vez más extendida, de adjudicar o mantener contratos a aquellas empresas que han hecho del fraude a la Administración una conducta tan habitual como continuamente denunciada por el resto de compañías, que afortunadamente todavía siguen siendo mayoría.
 
Precisamente en este momento de cambios legislativos, es preceptivo instar a fortalecer el marco normativo de la seguridad privada en España (nueva Ley y Reglamento).
 
Otro punto es apoyar a los organismos públicos y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) en las diferentes iniciativas llevadas a cabo en la lucha contra la competencia desleal y el intrusismo.
 
Otro objetivo es tener una presencia muy activa en COESS (Confederación Europea de Servicios de Seguridad) y otros organismos internacionales para colaborar en la generación y armonización de normativa regulatoria.
 
Por otra parte, colaborar en una mayor dignificación de este sector y de sus profesionales, en general, y a la vez crear una referencia pública de buena gestión de las empresas asociadas en APROSER.
 
Y citaría en este resumen en último lugar, pero sólo para remarcar su importancia y máxima priorización en este preciso momento, el hacer los máximos esfuerzos para dar continuidad a la negociación colectiva sectorial a través del Convenio Colectivo, que ha sido un elemento clave para la estabilidad y el incremento de la profesionalidad del sector en las últimas tres décadas. En las actuales circunstancias económicas serían absolutamente inasumibles las consecuencias, tanto para el sector como para sus actores principales, de una proliferación de los procesos de descuelgues salariales y convenios de empresa iniciados nada más aprobarse la última reforma laboral.
 
- La Seguridad Privada ha experimentado en los últimos años un descenso paulatino de su facturación. ¿En qué plazo calcula que podremos ver una ligera recuperación del sector? ¿De qué elementos depende que el sector se recupere en dicho plazo?
 
Nuestra demanda de servicios depende directamente de la demanda interna de la economía española, siempre con efectos retardados. Las previsiones en este sentido siguen siendo de un claro decrecimiento en el año 2014, fundamentalmente debido a los elevados niveles de desempleo y el importante ajuste de reducción de nuestra deuda, tanto pública como privada.
 
En números redondos, este sector facturaba 3.700 millones de euros en 2008. A partir de ese momento, en 2009 se reducen ya las cifras a 3.500 millones de euros y se inicia un descenso drástico y continuado que nos ha llevado a cerrar 2012 en un entorno de 3.000 millones de euros; esto es, una facturación similar a la realizada en el ejercicio 2004.
 
En cualquier caso, lo preocupante no es sólo la bajada de la facturación, dado que es absolutamente entendible que las empresas contratantes hayan tenido que recortar sus presupuestos de gastos. Lo verdaderamente preocupante es la caída de márgenes y, como le decía antes, los efectos derivados tanto en la cantidad como en la calidad del empleo.Actualmente hay empresas con otros negocios, bien complementarios, bien alternativos, que ya están manifestando un posible cese de sus inversiones en esta actividad. Desde el inicio del deterioro en las fórmulas de contratación, ya hay compañías incapacitadas para poder presentarse a más del 50 por ciento de los actuales concursos, dado que el hacerlo les supondría directamente márgenes negativos en su cuenta de explotación. Por consiguiente, la recuperación del sector, además de por otros factores de orden cualitativo, vendrá por la recuperación de unos niveles de actividad y unos márgenes que permitan mantener e incrementar la actividad y el empleo.
 
- Entre los motivos de la caída de las empresas se encuentra también la reducción del gasto de la Administración. No obstante, ¿la tendencia es que este segmento aumente su demanda de servicios de seguridad privada o, por el contrario, la mantenga en unos niveles bajos? Además de las económicas, ¿qué otras razones existen para que se haya producido un descenso de la demanda de este segmento?
 
Yo creo que si existiera alguna otra causa para la caída de la demanda sería prácticamente irrelevante para la toma de esa decisión. No hay motivos objetivos salvo los obvios derivados de la actual crisis económica.
 
La Administración Pública ha abordado los ajustes más tarde que el sector privado, y lo está haciendo con mucha mayor virulencia. Las reducciones de servicios y de márgenes, y la dilación en los pagos, son la tónica cotidiana.
 
Con esta demora en la atención de las facturaciones y la dificultad de acceso a la financiación, la Administración debe entender que se hace muy difícil atender mensualmente los compromisos de pago a empleados y proveedores. Asimismo, ha de tomar medidas en defensa de un sector clave para contribuir a una más rápida recuperación de actividad empresarial y generación de empleo.
 
- ¿Considera que el modelo actual de contrataciones, tanto de la Administración como con las empresas, es el adecuado? ¿Qué repercusiones tienen para el sector el hecho de que muchas contrataciones se basen más en el precio que en la calidad?
 
Tenemos que ahondar en modelos mucho más innovadores que beneficien tanto a las administraciones públicas como a las empresas prestadoras de servicios. Siempre y cuando el criterio de la oferta más barata tenga el mismo valor que la económicamente más ventajosa, y que la responsabilidad civil subsidiaria no sea percibida como un peligro real, habrá pocos cambios en este ámbito de cara a los grandes problemas económicos de los licitadores de servicios públicos, en especial de los que se ven obligados a ni siquiera acudir a ofertar sus servicios dada: la pérdida directa producida ya en el mismo margen comercial de inicio, la escasa importancia que se le da al nivel de calidad requerido en los criterios y ponderaciones para la valoración, y las posibles contingencias reputacionales que se pudieran derivar de la prestación de los mismos en las condiciones formuladas.
 
La contratación sólo por precio lleva, en ocasiones, como desgraciadamente se ha puesto de relieve en los últimos tiempos, a un incumplimiento por parte de algunas empresas adjudicatarias de las normativas mínimas aplicables. Esto tiene consecuencias para los trabajadores, para el resto de las empresas prestatarias de servicios –que sufren una situación de competencia desleal– y para las propias administraciones públicas contratantes, que finalmente afrontan una responsabilidad subsidiaria y una merma en la recaudación de impuestos y cotizaciones de seguridad social. Esto es, lo que se ahorra por una parte, se deja de ingresar por la otra.
 
Parece más razonable que los concursos se instrumenten con pliegos que persigan la prestación de un buen servicio de seguridad, más que realizar una subasta para la mera contratación de horas para esta actividad, sin prácticamente ningún requerimiento cualitativo de diferenciación real de ofertas.
 
En este contexto, sólo se logrará un cambio si se hace regla la oferta económicamente más ventajosa y un estricto seguimiento de que se cumple lo que se oferta durante la prestación del servicio, abarcando todos los aspectos que garanticen la calidad de la actividad contratada. Desde APROSER estamos ahondando en modelos de contratación responsable, más innovadores, en los que se atienda más al resultado que se pretende mediante la contratación del servicio que a una mera ‘compra’ de horas/hombre; una contratación que permita fórmulas flexibles mediante la introducción de variantes de valor añadido, y, por supuesto, una contratación tanto exigente en la exclusión y selección de proveedores, como rigurosa en la supervisión del proceso de ejecución de los servicios contratados.
 
- El Observatorio sectorial de Seguridad Privada se ha reunido recientemente. ¿Cuáles fueron los principales mensajes que trasladaron las asociaciones empresariales y sindicales?
 
Con la constitución del Observatorio se perseguía un doble objetivo: por una parte, la actualización permanente y el análisis de cuestiones tales como la competitividad y su evolución, el posicionamiento de las empresas en el mercado, la mejora en las condiciones laborales, la calidad en el empleo, la formación y la igualdad de oportunidades y la situación general actual del sector de la Seguridad Privada; y por otra, elaborar propuestas consensuadas que permitan su adaptación a las necesidades presentes y futuras, abordando los problemas actuales que acucian al sector como apuesta decidida por su adecuada estructuración y necesaria viabilidad.
 
En virtud de ello, acordamos un programa de trabajo que establecía las siguientes prioridades:
▪ Promoción del conocimiento público del sector de Seguridad Privada.
▪ Análisis de las prácticas de competencia desleal/ intrusismo.
▪ Seguimiento de los procedimientos de contratación públicos y privados.
▪ Potenciar el marco de negociación sectorial de ámbito estatal, definiendo estrategias que permitan garantizar el empleo de acuerdo con la evolución del sector.
▪ Búsqueda de posiciones comunes en relación con procesos de reforma normativa.
▪ Concienciación y búsqueda de implicación de los usuarios sobre la problemática del sector.
▪ Traslación a la realidad sectorial de iniciativas nacionales y europeas.Recientemente hemos puesto en valor el apartado referido a la búsqueda de posicionamientos comunes en procesos de reforma normativa, aportando nuestras posiciones comunes a los distintos grupos parlamentarios con respecto al contenido del Proyecto de Ley de Seguridad Privada.
 
- ¿Qué opina de que algunas compañías hayan optado por descolgarse del convenio colectivo?
 
La última reforma laboral se fundamenta en proporcionar palancas de actuación para proteger la cantidad de empleo, incluso a costa de la calidad del mismo. Y hay empresas que no han tenido más remedio que hacer uso del articulado de esta reforma para garantizar su continuidad empresarial y, por lo tanto, el mantenimiento del máximo empleo posible. Pero cuando estas palancas (descuelgues de condiciones salariales, convenios de empresa con tablas salariales disminuidas…) son utilizadas, sin explicitar y justificar suficientemente su necesidad, para ofertar a la baja el precio de los servicios en procesos de licitación, corriendo a cargo del trabajador el valor añadido de la propuesta, es que algo está fallando en el nuevo engranaje normativo. En el caso de empresas intensivas en mano de obra, el veneno que inocula la permisividad de estos comportamientos en las compañías que optan por utilizar palancas no traumáticas, y mantenerse en el ámbito del Convenio Sectorial, es letal, poniendo continuamente la viabilidad de las mismas en serio riesgo.
 
Quizás sería preciso recordar, para entender lo que le acabo de comentar, que en este sector entre un 95 por ciento y un 97 por ciento de los costes de cada servicio son directos y vienen definidos por la legislación de Seguridad Privada y el Convenio Colectivo. Entre el 85 por ciento y el 90 por ciento de los costes de un servicio son costes laborales, vienen definidos en el citado convenio y son iguales para todos, excepto para aquellas empresas que tengan un convenio propio o se hayan descolgado de las tablas salariales establecidas en Convenio Sectorial.
 
Entre el 5 por ciento y el 10 por ciento son costes operativos (uniformidad, formación…) y también han de ser prácticamente los mismos para todos los operadores, y sólo entre el 2 por ciento y el 5 por ciento son indirectos y ya dependen de la estructura de costes de cada licitador.
 
Indistintamente de lo anterior, la obligación para la empresa adjudicataria de un contrato público debería observar la normativa laboral en sentido amplio: cumplimiento de las normas legales y convencionales sobre tiempo de trabajo, salario, seguridad y salud, igualdad y no discriminación, etc. Ello debería incluir la exclusión de los procesos de adjudicación de los oferentes que incumplan gravemente obligaciones de carácter socio-laboral.
 
- ¿Qué condiciones deben darse para que las empresas de seguridad puedan mantener el nivel de empleo e incluso contratar más personal?
 
La Administración debería aprovechar la inherente capacidad de inserción laboral del sector de la Seguridad Privada, intensivo en mano de obra, dotándole de mejoras para que cumplan este objetivo, poco conseguible por las empresas de otros sectores, y más en éste adverso ciclo económico. En este sentido, mejoras impositivas/de cargas sociales, revisión de los mecanismos de licitación que permitan equilibrar los márgenes financieros necesarios para la actividad y ampliación del ámbito de actuación serían, prioritariamente, actuaciones que generarían incremento del mercado laboral.
 
Por otra parte, las propias empresas deben ser muy rigurosas en la contención y optimización de sus gastos; sobre todo en esta época en la que es casi imposible dimensionar con un mínimo rigor la previsión de ingresos. Cualquier medida de contención salarial, amparada en una regulación sectorial y basada en el mantenimiento para un posterior incremento del empleo, debería ser ampliamente respaldada. Nuestro sector ya ha sido recientemente un ejemplo a seguir en esta materia, demostrando una gran madurez por parte de todos sus actores.
 
- ¿Qué valoración le merece, en términos generales, el Proyecto de Ley de Seguridad Privada? ¿Cuáles son los principales aspectos del texto que destaca, tanto los que considere positivos como los negativos?
 
Nos parece una buena ley. Fundamentalmente, viene a actualizar a la realidad social aquellos aspectos que podrían haber quedado fuera de contexto tras veinte años de vigencia de la anterior. Como aspectos más positivos, podríamos citar:
▪ La concepción del sector se modifica sustancialmente en la exposición de motivos. De una ley de 1992 que alude al necesario control de un sector ‘dudoso’, se pasa a aludir a un sector profesional y maduro.
▪ Se integran conceptos como intrusismo y vía pública en un sentido más amplio, y se amplía la empleabilidad del vigilante, introduciendo mayor flexibilidad en el desempeño de funciones complementarias.
▪La creación de un nuevo sistema de acceso a la profesión ligado a la formación profesional reglada.
▪ Se incrementa la protección jurídica del vigilante de seguridad mediante una redacción más afortunada del concepto de agente de la autoridad.
 
Como aspectos mejorables, uno de los que más nos preocupa es la exigencia del uso de armas en todos los servicios de verificación personal de alarmas. Entendemos que no existen razones de peso para esta nueva exigencia, ya que durante los últimos 20 años de vigencia de la Ley 23/1992 la prestación de servicios armados se ha desarrollado con normalidad y no se ha demostrado una necesidad real para el uso de armas en todos los servicios de acuda. Desde el punto de vista operativo, existe un elevado riesgo en el traslado, control, custodia y depósito de armas, teniendo en cuenta que los vigilantes deben depositar éstas en un armero de la compañía y que los servicios prestados pueden situarse tanto en ciudades como en el medio rural. Creemos que existen alternativas de protección técnica para los vigilantes de seguridad, tales como chalecos antibalas, dispositivos de localización GPS, sprays, etc. Conviene recordar, además, que en los países de nuestro entorno de la Unión Europea los citados servicios se realizan sin armas de fuego.
 
Por otra parte, existe un incremento desproporcionado en el régimen sancionador –tanto en la cuantía de las sanciones como en la tipificación de las mismas–, de materias meramente burocrático-administrativas y que nada tienen que ver con las actividades directas de seguridad con repercusión en el ciudadano/la empresa contratante.
 
También cabe mencionar el que se posibilite que empresas de seguridad desempeñen funciones de auxiliares bajo la misma denominación social, por la confusión que puede generar sobre su correcta identificación ante clientes, usuarios y miembros de las FCSE, a pesar de las innegables ventajas que conlleva esa medida para las compañías de seguridad. A pesar de esto último, los posibles riesgos intangibles no compensan a largo plazo los beneficios que sí son cuantificables a corto.